lunes, mayo 14, 2012

Personas que viven la intensidad de sacar copias.

Esperaba frente a mi computadora a que Miguel me llamara. Llevaba varios minutos en su oficina con Carolina, se ponían de acuerdo para acercarse a mí e intentar limar asperezas. Y no sé si alguien lo había notado ya, pero, al menos para mí, el ambiente de trabajo tenía semanas sintiéndose tenso.

–Silvia, ¿puedes venir?  –me llamó Miguel.

Entré a la oficina y Carolina me esperaba de pie a un lado de la puerta. Sonreía como siempre, tras su cara cubierta de maquillaje con esa expresión que no significaba nada. Comenzó a hablar. Sus ojos se veían más grandes de lo que yo recordaba.

–Silvia, quiero decirte que nunca ha sido mi intención ofenderte.
–¿No?
–No te conozco, sólo sé que eres muy seria...
–No me digas.
–Y espero que de ahora en adelante nos podamos llevar bien.
–¿En serio crees esto que me estás diciendo?
–Sí.
–Pues, realmente me parece muy interesante que te pares frente a mí...
–No sé qué clase de persona eres. No sé si eres buena o mala persona.
–¿Eres buena persona?
–No.
–¿No?
–No pues...
–Pues yo tampoco soy una buena persona, de hecho soy una persona bastante sarra. Y no creo absolutamente nada de lo sale de tu boca mientras me das esa mirada hueca, de hueca, porque estás hueca. Y no haces sino repetir lo que dijo Miguel.
–Yo no voy a soportar que me hables así.
–Estás hueca.
–¡No!, ¡Miguel!, me voy, le dejo su trabajo, yo no voy a estar soportando esto ¡No voy a soportar que me falten al respeto!, ¡y no voy a soportar que ella me hable así!
–¿Ahora resulta que te gusta el respeto?

Comenzó a llorar, no podía detenerse, salió y empezó a dar vueltas sin saber qué hacer. Ana la abrazó y la arrastró al baño, los clientes la veían y Miguel no pronunciaba palabra.

Carolina volvió furiosa del baño luego de limpiarse las lágrimas, y mientras me apuntaba con el dedo comenzó a decir:
–Ojalá nunca te arrepientas de juzgarme como me juzgaste, y la hueca eres tú por pensar que soy una hueca.

Cerré mis puños y me los llevé a la cara formando dos pequeños agujeros entre mis dedos, apunté con ellos a sus ojos y haciendo un movimiento circular con mis dos manos cerradas agregué: Boo-hoo-hoo.

 –Y créeme que esta es la primera y última vez que me faltas al respeto –continuó–.  No soporto que me falten al respeto. Y me detengo solamente porque estamos aquí, porque allá afuera, otra cosa sería. Y Miguel, me voy, renuncio.
 –Sí, te extrañaremos.

 No podía creer que mi sistema nervioso estuviera intacto.

martes, abril 03, 2012

martes, 03 de Abril, 2012.

Realmente no tengo idea de cómo iba a comenzar con esto. Camino a la tienda había estructurado una narración extraordinaria y luego de varios contratiempos llego a mi hoja de word con la memoria vacía.

Lo único que recuerdo es que sé que iba a escribir algo; que tuve una idea, que sentí emoción, que fui tan precavida como para tomar nota… y que a la mitad de esta acción me detuve y… en blanco.

Pero no se sienta triste, mi estimado lector, pues ya suficiente hizo con venir a visitar mi blog como para tener la descortesía de no contarle ningún cuento.

A pesar de haber despertado temprano -tres horas antes de mi entrada- llegué al trabajo veinte minutos tarde. Una de las dos chicas con la que comparto turno tampoco había llegado, era raro. Diez minutos después, apareció tras unos lentes oscuros sobre el asiento trasero de una camioneta con música de antro a todo volumen.

- Hoy quise ser más como Silvia, así que llegué tarde. Sí, y de hecho estoy pensando en seguir así, pues parece que la impuntualidad se pega, ¿sabían que la impuntualidad se pega? –dijo.

No dije nada, estaba de buen humor.

Dieron las seis en punto y yo regresaba a mi casa. Ni siquiera vi los destinos marcados en el parabrisas del camión, ni siquiera se me ocurrió pensar que había distintos del mismo color. Ni siquiera me di cuenta que no iba camino a mi casa sino hasta que levanté la vista para enterarme de que me encontraba cerca de la Heroico Colegio Militar.

Me bajé del camión y decidí caminar. Quise imaginar que me hallaba de visita en algún otro lado y prestaría especial atención a todo en el paisaje.

Vi la X roja a media construcción, leí algunos mensajes poco interesantes sobre puentes y paredes, y mientras me hallaba inerte frente a la universidad, observando -a unos sesenta metros de mí- la fotografía de una desaparecida pensando en qué tan bueno sería estar muerto, pasó una carroza fúnebre y me pitó.

Y es todo.

miércoles, marzo 14, 2012

domingo, febrero 26, 2012

viernes, febrero 24, 2012

El despertar del diablo II

Padezco un terrible dolor de espalda, pero supongo tal percance resulta irrelevante ante el hecho de que en este instante mi cerebro se ve flanqueado por un estridente promocional de Parodeando y un frío de mierda que se cuela por mi ventana.

No he podido dormir. No sé si son las cobijas, el colchón, mi posición, la televisión a todo volumen o el miedo a morir de un modo violento mientras duermo. Pero bueno, mi ciclo del sueño interrumpido es lo de menos.

Decidí retomar esta simpática actividad de postear, bloggear, escribir; debido a que mi capacidad para poner ideas en palabras se ha estado yendo a la chingada. Entre la flojera y el Facebook, mi ya poca habilidad de redacción se oxida a niveles histéricamente insospechados, y eso, ESO, mis queridos amigos imaginarios, me pone muy mal.

¿Recuerdan mi incidente con Facebook?, pues abrí uno nuevo.


Y me encantaría que usted, pusilánime y mezquino lector, y yo, nos amigáramos en esta recreativa red social que nos ha empujado a la desgracia y al romanticismo de reversos de páginas de almanaque.

En cuanto a mi actividad en esta, llamémosla chingadera, la considero bastante ordinaria, basándome -claro- en mis orígenes internetezcos. Uso un alias, no subo información personal, no subo fotografías de mi familia, marco como spam las fotografías de bebés desconocidos, no doy likes a imágenes de perros, no publico memes de 9GAG.

En fin, no considero ser un usuario propiamente molesto. Aún así, luego de que Mark decidiera privarme de mi entretenimiento esencial, jugar a la granjita, fue que me vi en la penosa necesidad de crear otro usuario ¿Tienen idea de cuánto dinero perdí en hortalizas?

¿Qué se supone que hace un usuario de Facebook con una nueva cuenta? Es como reiniciar tu vida, es, es, está de la verga. Y bien, intenté agregar a algunos de los 110 contactos que tenía -los que pude recordar- de los cuales sólo me aceptó la mitad.

Y bueno, que esto realmente me rompió el corazón. Es decir, yo recuerdo los tiempos en los que intercambiábamos ideas por medio del blog, tiempos en los que yo podía venir aquí y matar a su ganado, quemar sus cosechas, violar a sus mujeres, y nadie la hacía de pedo. Pinches putos.

Sobra decir que abrir, todos los días, mi perfil con tan sólo 60 pelmazos que tienen hambre, que tienen frío, que les pica la cabeza y la cola, y no hacen más que quejarse del trabajo y la escuela mientras se unen a un nuevo grupo de fans de Adele y publican el nuevo single de Korn, es... es, así es, glorioso. Si te interesa el sadomasoquismo con caca, claro.

Y en cuanto a la insipiencia y mediocridad de este post, lo único que puedo decir es... ya habrá otras oportunidades, chavos, sigan adelante con sus vidas y no miren atrás. Mientras tanto pueden escuchar mis maravillosos podcasts de gran calidad que realicé hace unos días con todo mi sardi-amor.


Felices fiestas, sean felices, o muéranse, o algo así padre.

sábado, febrero 11, 2012

Conversaciones con Dios

-PARTE I-

- Hola. Buenas tardes, ¿sí sabe quién soy? Su vecina de enfrente. Oiga, vengo a molestarla para pedirle un favor. ¿Es usted la dueña de la casa? Es que veo muchos muchachos salir y entrar, y realmente no sé quién es el dueño, ¿es usted?
- Sí.
- Bueno, acerca del favor. ¿Ya ve que tenemos ese Ford Mustang estacionado ahí enfrente de la casa?, pues la persona que nos lo vendió no ha querido darnos los papeles y hace rato amenazó con llevárselo. Y verá que tenemos un patio muy grande, cuando llegamos estaba lleno de basura; pero mi hijo, que se va a casar, bueno, eso es lo que él dice. Lo va a hacer este 14 de febrero, ya sabe, en los casamientos múltiples que anuncia el municipio. Y es que según él quería hacer la fiesta en la calle, poner mesas y sillas, música; pero ya sabe como están de feas las cosas, así que yo preferí que no nos arriesgáramos y le pedí que mejor limpiara el patio. Y ya, lo limpió, sacó bolsas y bolsas de basura. Viera qué padre quedó, porque como le digo, es grandísimo. Pero pues de qué nos sirve el patio allá atrás, si lo que necesitamos es una cochera. Y es el favor que le quería pedir. A ver si nos dejaba estacionar el carro en la suya, no importa que nos cobre renta.
- Eeeeh, no, no creo que sea buena idea.
- No por mucho tiempo, sería sólo un mes, tal vez. ¿Qué dice?
- No.

2012, el fin del mundo.

Elegir un primer post para un blog es una tarea realmente importante. Una actividad que no se puede dejar "al ahí se va", pues es muy probable que esta primera publicación delimite el futuro de tu popularidad en los barrios bajos del Internet. Donde la sed de supervivencia está a la orden del día y nunca sabes cuando, a un clic, puedas ser infectado con ántrax o acuchillado en la pantorrilla.

En fin. Adoro la muletilla En Fin.

En este momento estoy buscando un template de suficiente mal gusto para dar a mi Querido Blog nueva vida. Renovarlo, ya saben, dejarlo:



Esto porque Facebook, así es, leyeron bien, FACEBOOK, me canceló mi cuenta. ¿Pueden creerlo? Facebook canceló mi cuenta. ¡LA CANCELÓ!